Cuando por fin Roberto se libra de su difunto suegro, va y se deja el móvil dentro del ataúd. Ahora tiene miedo de que le caigan broncas telefónicas desde el más allá. ¡Qué buena ocasión para hacerle perdidas!
Cuando por fin Roberto se libra de su difunto suegro, va y se deja el móvil dentro del ataúd. Ahora tiene miedo de que le caigan broncas telefónicas desde el más allá. ¡Qué buena ocasión para hacerle perdidas!
Cuando, por fin, Roberto se libra de su difunto suegro, va y se deja el móvil dentro del ataúd. Ahora tiene miedo de que le caigan broncas telefónicas desde el más allá. Por otro lado, la preocupación que tiene Laura es si podrá hacerle una buena mamada a su chico, pero para eso tenemos solución: ¡nuestras chicas saben chuparla muy bien!
Cuando, por fin, Roberto se libra de su difunto suegro, va y se deja el móvil dentro del ataúd. Ahora tiene miedo de que le caigan broncas telefónicas desde el más allá. Por otro lado, la preocupación que tiene Laura es si podrá hacerle una buena mamada a su chico, pero para eso tenemos solución: ¡nuestras chicas saben chuparla muy bien!