Artistas que se convirtieron en estrellas después de los 30
Con 31 años Rigoberta Bandini, Rozalén o C. Tangana vivieron sus grandes éxitos masivos. Con más de 35, Andrea Bocelli, Sia y Susan Boyle. Estas son las atípicos carreras de algunas estrellas de la música a las que le llegó su momento al llegar a la treintena.

En la música, como en muchas otras esferas creativas, el éxito suele rondar la veintena. Aitana, Billie Eilish, Trueno, Sabrina Carpenter, Quevedo… son solo algunos ejemplos de nuevos talentos y originales propuestas a los que la industria y los fans empujan directamente a los primeros puestos de las listas.
Pero siempre hay excepciones y hay cantantes que se convirtieron en estrellas en plena treintena e incluso superada. Y no hablamos de fenómenos efímeros, más bien de artistas que han marcado un antes y un después, que se han convertido en referentes, como Leonard Cohen, Sheryl Crow o, en España, C. Tangana y Rozalén.
Aquí repasamos la atípica historia de éxito de algunos de ellos.
Sia, 38 años
No, no es que la australiana descubriese el mundo de la música a esa edad. Siendo adolescente había tenido su propia banda, había hecho coros al grupo Jamiroquai, había grabado algunos discos sin mucho éxito y había compusto para Rihanna, Beyoncé y Shakira.
Era conocida y reputada en ciertos circuitos musicales desde muy joven, pero la fobia que le producía la fama le hacía huir de la exposición pública, y aún hoy se esconde tras una peluca para preservar su privacidad y manejar esa ansiedad social.
Así que esta atípica artista alcanzó el éxito mundial con 38 años, en 2014, cuando lanzó la canción Chandelier, incluida en el álbum 1000 Forms of Fear, que no tardó en convertirse en un himno pop con una letra cargada de emoción en la que hablaba de alcoholismo, autodestrucción y vacío emocional.
Dieciséis años después Sia es una artista consolidada, reconocida, premiada y multifacética porque canta, compone, produce, escribe, actúa y dirige. Controlando sus apariciones públicas, porque su ansiedad no ha desaparecido y huyendo de las presiones de la industria la maneja a su gusto.
Andrea Bocelli, 35 años
Es una de las voces más reconocidas del mundo pero su carrera internacional despegó cuando ya había superado los 35 años tras ganar el festival de San Remo en la categoría de nuevos talentos con la canción Il mare calmo della sera.
Andrea Bocelli, que perdió completamente la vista a los doce años a causa de un glaucoma congénito, siempre mostró una profunda inclinación por la música y decidió estudiar y construir su voz con paciencia y sin exposición mediática.
En 1992 fue elegido para grabar la maqueta de Miserere, una canción de Zucchero escrita junto a Bono que estaba destinada a Luciano Pavarotti. Al escuchar la voz de Bocelli en esa maqueta, fue invitado a acompañar a Zucchero en su gira, lo que le abrió las puertas de la industria musical profesional.
Leonard Cohen, a los 33
Antes de ser uno de los cantautores más aplaudidos del mundo, Leonard Cohen intentó ser poeta y escritor. No fue hasta 1967, cumplidos los 33 años, cuando decidió dar un giro a su vida, trasladarse a Estados Unidos e intentar ganarse la vida como cantante folk al comprobar que sus poemas funcionaban muy bien cuando los cantaba.
Debutó en la música con el disco Songs of Leonard Cohen, considerado uno de sus mejores trabajos, y que incluía canciones tan emblemáticas como So Long, Marianne o Suzanne.
A partir de ahí, su prolífica labor de compositor, con deliciosas canciones, como la mítica Hallelujah, que hablan de amor, de fe, de sexo o de depresión, le llevó a lanzar trece discos más —y otro póstumo— convirtiéndose en uno de los músicos de referencia del siglo XX.
Sheryl Crow, 31 años
Cuando la cantante estadounidense publicó su primer álbum, Tuesday Night Music Club, corría el año 1993 y ella tenía 31 años, una edad anómala para una artista debutante en el pop-rock de los noventa.
Además, a esto hay que añadir que el disco nació sin muchas pretensiones, como un proyecto colaborativo en el que muchas de sus canciones fueron escritas por sus amigos. Pero, de forma inesperada, el tema All I Wanna Do conectó fuerte con la audiencia y acabó convirtiéndose en uno de los grandes éxitos de la década. El álbum, además, fue reconocido con tres premios Grammy: Grabación del año, Mejor artista novel y Mejor interpretación vocal pop femenina.
Ahora bien, antes del éxito de este álbum, Sheryl Crow llevaba años de trabajo en la sombra: estudió música, fue profesora, cantó coros, por ejemplo, para Michael Jackson y trabajó como compositora. Después de conquistar las listas con ese primer trabajo, publicó 13 más que terminaron de consolidarla como una estrella del pop internacional.
Rigoberta Bandini, 31 años
Antes de la explosión del Benidorm Fest, la barcelonesa Paula Ribó, su nombre real, ya había formado parte de la banda femenina The Mamzelles, aunque fueron sus temas en solitario Too Many Drugs o In Spain We Called It Soledad, publicados en 2020, con melodías pegadizas y letras repletas de sentido del humor y reivindicación, los que le abrieron las puertas del pop alternativo.
Hasta que decidió participar en la primera edición del certamen con el que se elige la candidatura de España en Eurovisión, en 2022, y el éxito fue masivo. Tenía 31 años y al escenario de la ciudad alicantina llevó una rompedora canción que en solo unos días se convirtió en un himno feminista, Ay mamá.
No ganó, no fue a Eurovisión, pero gracias a ello se convirtió en una de las voces femeninas punteras del pop español que no ha renunciado a su esencia creativa y cuya propuesta sigue resultando igual de original.
Rozalén, 31 años
Aunque es verdad que la trayectoria de la cantautora manchega ha sido desde sus inicios sólida y en continuo ascenso, la fama le llegó cuando afrontaba la treintena.
Rozalén demostró su talento para la música desde niña y cuando llegó a Madrid para estudiar un máster de Musicoterapia todo empezó a encajar. En 2012, con 26 años, lanzó un primer disco de forma independiente, que funcionó muy bien entre su público, y al poco tiempo fichó por Sony. En 2015 publicó el segundo, Quién me ha visto….
Fue con su tercer disco, Cuando el río suena, recién estrenada la treintena, cuando el boom Rozalén se hizo realidad gracias a su música optimista y a su especial sensibilidad social. El álbum rápidamente alcanzó el número 1 y su sencillo La puerta violeta pronto se convirtió en un himno contra la violencia de género. Claro que este sería solo el primero: Girasoles y Vivir, su colaboración junto a Estopa lanzada ese mismo año, son otras de sus canciones que coronaron las listas de éxitos en ese tiempo.
C. Tangana, 31 años
Antón Álvarez Alfaro tenía 31 años cuando lanzó El Madrileño en 2021, ese disco con el que consiguió un éxito masivo que fue muy bien recibido por la crítica y que supuso un antes y un después en la vida de este músico del barrio de Usera. Varias canciones del disco estuvieron entre las más escuchadas en España durante semanas, como Ingobernable, en colaboración con los Gipsy Kings, y Tú me dejaste de querer, con La Húngara y El niño de Elche.
Antes de esto, Pucho ya era un nombre conocido y reconocido en el circuito underground. Había sido miembro del grupo de rap Agorazein, había colado en las listas su hit Mala mujer y todo el mundo sabía que él estaba detrás del segundo disco de Rosalía, El mal querer, del que fue productor y compositor. También de Malamente, la canción con la que la catalana arrasó en las plataformas de streaming.
C. Tangana no ha vuelto a sacar disco desde entonces, aunque sí ha seguido haciendo música colaborando con Jorge Drexler en Nominao, con Mora en Droga o componiendo el himno del centenario del Celta de Vigo. Desde hace unos años ha volcado todos sus esfuerzos en el cine y en 2024 recibió el Goya a Mejor película documental por La guitarra flamenca de Yerai Cortés. y Mejor canción original por Los Almendros, compuesta para este trabajo
Susan Boyle, 47 años
Su versión de I Dreamed a Dream del musical Los miserables en el programa Britain's Got Talent el 11 de abril de 2009 dio la vuelta al mundo y esa actuación derribó mitos de edad y físico para siempre.
No ganó el concurso, quedó segunda, pero su paso la convirtió en una cantante conocida en muchos rincones del planeta. A los pocos meses de salir, el 4 de julio de 2009, cantó para el presidente Barack Obama en conmemoración del día de la Independencia de los Estados Unidos, y el 16 de septiembre del año siguiente lo hizo para el Papa Benedicto XVI en una misa al aire libre en Bellahouston Park, Glasgow.
Su primer disco —tiene 7 más—, I Dreamed a Dream, una recopilación de versiones, se proclamó como el disco más vendido en una preventa en Amazon y batió récords en Estados Unidos vendiendo en su primera semana 700.000 copias.
Susan Boyle sigue cantando y grabando, aunque su salud le obligó a hacer un parón en 2022, cuando un ictus le impidió hablar y cantar con normalidad. Ya recuperada, en 2025 anunció que estaba trabajando en nuevos proyectos, pero que se tomaría las cosas con más tranquilidad.