¿Qué ha pasado entre Chappell Roan y Jorginho? La cantante responde a la acusación del futbolista
El futbolista italobrasileño Jorginho ha desatado una nueva polémica alrededor de Chappell Roan tras acusarla de hacer llorar a su hija. "Es triste ver este tipo de trato por parte de quienes deberían entender la importancia de los fans", asegura el deportista. Horas después, la cantante ha explicado su versión de los hechos: "Nadie se me acercó".
Chappell Roan se enfrenta a fotógrafos y fans: "Están ignorando mis límites por completo"

Chappell Roan, la artista de 28 años, ha protagonizado numerosas polémicas por su relación con los fans o la prensa. La estadounidense siempre ha defendido que su fama no es una excusa para entrometerse en su vida privada o para invadir su intimidad.
Después de hacerse viral su enfado con unos fotógrafos, la cantante de Good Luck, Babe! vuelve a estar envuelta en otra polémica relacionada con los límites de la fama. Este sábado 21 de marzo, el futbolista italobrasileño Jorginho (del club C. R. Flamengo) ha compartido una historia en su perfil de Instagram para exponer lo ocurrido entre Chappell Roan y su hija de 11 años.
El comunicado de Jorginho
"Hoy viví una situación muy desagradable con mi familia", empieza diciendo. "Mi esposa está en São Paulo por [el festival] Lollapalooza. Esta mañana, mi hija se despertó muy emocionada; incluso hizo un cartel porque estaba muy feliz de ver a una artista que realmente admira, o admiraba", continúa, en referencia a Chappell Roan.
Jorginho, de 34 años, cuenta que su familia y la cantante han coincidido en el mismo hotel: "Durante el desayuno, la artista pasó por su mesa. Mi hija, como cualquier niña, la reconoció, se emocionó y solo quiso asegurarse de que realmente era ella. Y lo peor es que ni siquiera se acercó. Simplemente pasó por la mesa de la cantante, miró para confirmar que era ella, sonrió y volvió a sentarse con su madre. No dijo nada, no pidió nada".
Sin embargo, el deportista asegura que lo ocurrido justo después fue "completamente desproporcionado": "Un guardia de seguridad grande se acercó a su mesa mientras aún estaban desayunando y empezó a hablar de manera extremadamente agresiva tanto a mi esposa como a mi hija, diciendo que no debía permitir que mi hija 'faltara al respeto' o 'acosara' a otras personas".
"Sin tus fans, no serías nada. Y a los fans: ella no merece su afecto"
"Sinceramente, no sé en qué momento simplemente pasar junto a una mesa y mirar para ver si alguien está allí puede considerarse acoso", critica el futbolista. "Incluso dijo que presentaría una queja contra ellas en el hotel, mientras mi hija de 11 años estaba allí sentada llorando. Mi hija quedó muy afectada y lloró mucho".
Y continúa: "He vivido muchos años rodeado de fútbol, exposición pública y personas conocidas, y entiendo muy bien lo que son el respeto y los límites. Lo que ocurrió allí no fue eso. Solo era una niña admirando a alguien. Es triste ver este tipo de trato por parte de quienes deberían entender la importancia de los fans. Al final del día, son ellos quienes construyen todo esto".
"Espero sinceramente que esto sirva como un momento de reflexión. Nadie debería pasar por algo así, y menos un niño", dice antes de dirigirse directamente a Roan y sus seguidores: "Sin tus fans, no serías nada. Y a los fans: ella no merece su afecto".

La respuesta de Chappell Roan
Horas después del comunicado de Jorginho, Chappell Roan ha publicado dos vídeos en sus historias en Instagram para contar su versión de los hechos. "Voy a contar mi parte de la historia de lo que ocurrió hoy con una madre y una niña que se vieron involucradas con un guardia de seguridad que no es mi seguridad personal", empieza diciendo a la cámara. "Ni siquiera vi a una mujer ni a una niña. Nadie se me acercó. Nadie me molestó".
"Nadie se me acercó. Nadie me molestó"
Roan asegura que solamente estaba desayunando y que no se percató de nada: "El hecho de que un guardia de seguridad —yo no le pedí al guardia que fuera a hablar con esa madre y esa niña, no lo hice—. Ellas no se acercaron a mí. No estaban haciendo nada. Es injusto que seguridad asuma que alguien tiene malas intenciones cuando no hay ninguna razón para creerlo, porque ni siquiera hubo ninguna acción".
Y concluye: "No odio a las personas que son fans de mi música. No odio a los niños. Eso es una locura. Lo siento por la madre y la niña, que alguien haya asumido algo, que pensara que iban a hacer algo. Si se sintieron incómodas, eso me entristece mucho. No se merecían eso".