Pet Shop Boys se reivindican como los reyes de la música electrónica en el Roig Arena
Una puesta en escena futurista cuidada al máximo para dejar claro que pese al paso de los años Pet Shop Boys siguen estando en la vanguardia de la música electrónica. 40 años dedicados a la música sin perder nada de frescura. Sonidos actuales fundidos con sus éxitos de siempre lograron convertir el Roig Arena en toda una fiesta de música electrónica.

La expectación era máxima para las más de 10.000 personas llegadas de muchos puntos del país, e incluso de fuera de nuestras fronteras, que se dieron cita en el Roig Arena para viajar en el tiempo y disfrutar de los grandes éxitos de Pet Shop Boys en la primera de las dos únicas fechas de su gira mundial en nuestro país. La de ayer en Valencia, y la segunda el próximo sábado en Santander.
Neil Tennant y Chris Lowe no decepcionaron al público. Arrancaron con un look un tanto estrafalario, porque aparecieron con una especie de diapasón enorme delante de la cara que cuanto apenas dejaba ver su rostro. Ya han explicado en alguna ocasión que lo que quieren transmitir con ellos es su conexión con la música. El resto de looks de la noche tampoco decepcionaron al más puro estilo Pet Shop Boys.
Una puesta en escena futurista, con un grafismo espectacular que ambientaba con esos tintes cada canción. Una pantalla frontal que de tanto en tanto subía y bajaba y que servía para separar a los tres músicos que acompañaban al dúo del resto de la escena. Estaba dispuesta a modo de 'jaula', puesto que en algunas ocasiones dejaba de hacer la función de pantalla y se transparentaba para dejar ver a los músicos que había detrás como si estuviesen detrás de ella encerrados deseando salir. Ese efecto se mantuvo durante las primeras canciones. Después la 'jaula' desapareció y los músicos se integraron plenamente en el escenario haciendo que la experiencia musical llegase a un nivel espectacular.
Y es que en lo que a la música se refiere lo que se vio ayer en el Roig Arena fue un show sublime, en el que la experiencia del dúo, las ganas de sentir la música y el haber sabido adaptarse a los tiempos hicieron que pese al paso de los años, todo absolutamente todo, sonase como si fuesen temas editados actualmente. Y es que esta gira bien merece la publicación de un disco o vídeo que recoja las revisiones y actualizaciones de todos sus temas para llevarlos a un directo adaptado al 2026.

Las percusiones en vivo generaban un ritmo y una conexión con el público increíble. No se dejaron ni uno de sus grandes éxitos. Dos horas de concierto sin parar de lanzar éxito tras éxito a un público entregadísimo desde que sonaron los primeros compases de Suburbia, que fue el tema con el que arrancaron el directo. Aunque el primer momento de éxtasis se vivió al ritmo de Always on my mind.
Go west se convirtió en el momento reivindicativo de la noche. El tema que ha sido, y es, desde hace muchos años un himno para el colectivo LGTBIQ+ sonó al mismo tiempo que las pantallas iban mostrando imágenes de momentos claves vividos en la historia para la reivindicación de los derechos de la comunidad LGTBIQ+. No hicieron falta palabras para entender el mensaje que lanzaban Pet Shop Boys desde el escenario, dejando claro que ningún derecho es para siempre si no se defiende y que todo lo logrado es fruto del sacrificio y la lucha de generaciones anteriores.
El broche final lo pusieron con It's a sin. Fue la apoteosis de una noche de magia musical. Lograron hacer que todo el Roig Arena se pusiese a saltar y a cantar como si de una sola voz se tratase.
Una noche en la que lejos de acusar la edad, y el paso de los años, supieron demostrar que los Pet Shop Boys están en perfecto estado de forma disfrutando de cada nota sobre el escenario. Y que los 72 años de Neil Tennant y los 66 de Chris Lowe lo que les aportan es experiencia, y ganas de seguir disfrutando de lo que ha sido el hilo conductor de su vida, la música electrónica.
