AMIGOS, SU MUJER Y SUS HIJAS

Quiénes salen en el videoclip de 'Un último vals', la última canción de Joaquín Sabina

Fue el último videoclip que grabó Joaquín Sabina, preludio de su gira de despedida, y no quiso que nadie faltase. Poetas, rockeros, músicos, actores y un torero acompañaron al intérprete de Un último vals en una especial despedida, con su indiscutible sello. Tampoco faltaron su mujer y sus hijas.

Las mujeres de Joaquín Sabina: su pareja Jimena, sus dos hijas y la novia a la que dedicó 'Contigo'

Lo que ha contado Sabina sobre su retirada y la decisión de dejar los escenarios

Madrid02/01/2026 15:21

“Si este va a ser, como él dice, su último videoclip de Joaquín Sabina, su último vals, no quedaba otra que salir a bailar con él”, decía Fernando León de Aranoa, director del videoclip Un último de vals con el que Joaquín Sabina dijo adiós, a su manera y sin lágrimas, a su carrera musical.

El vídeo se grabó en la coctelería Hijos de Tomás, situada en los bajos del Hotel Thompson, en el centro de Madrid, y convocó alrededor de su barra a un buen número de amigos del cantante de Úbeda: desde Joan Manuel Serrat hasta Alejo Stivel, pasando por José Tomás, Luis García Montero, el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, el periodista Jesús Maraña y el propio director del videocli. En un segundo plano, sentadas en las mesas del local, también estaban las mujeres más importantes de su vida: su mujer, Jimena Coronado, sus dos hijas, Carmela y Rocío, y su corista Mara Barros.

Jimena, la mujer de Joaquín Sabina, y las dos hijas del músico, Rocío y Candela.
Jimena, la mujer de Joaquín Sabina, y las dos hijas del músico, Rocío y Candela. | VEVO

Solo, con un vaso de whisky en la mano y con la música del piano de Antonio de García de Diego, el propio Sabina es el encargado de recibir a ese buen número de caras conocidas con las que el cantante, ya retirado de los escenarios desde el 30 de noviembre, ha inmortalizado una de las carreras más prolíficas de la música de nuestro país.

Estos son los amigos de Sabina que aparecen en ese videoclip y la relación que los une:

Leiva

El músico madrileño se ha convertido en el escudero fiel de Sabina en sus últimos años de trayectoria musical. Los dos artistas comenzaron a colaborar cuando Leiva aún estaba en Pereza y fue el exfutbolista Guti el que les puso en contacto: "Se encargó muy pronto de hacerme sentirme familia, y ya son muchos años que trabajamos juntos".

El de Sincericidio ha compuesto para Sabina canciones como Tiramisú de limón, del disco Vinagre y Rosas de 2009, ySintiéndolo mucho, para el documental de León de Aranoa, además de producir el disco Lo niego todo y poner la música y los arreglos de Un último vals.

"Él siempre fue muy generoso y se encargó de demostrarme que somos amigos y que no hace falta hacer 'tontunadas”, afirmaba el madrileño hace solo unos meses cuando presentó su documental Hasta que me quede sin voz, donde Sabina tiene un papel importante.

Joan Manuel Serrat

El cariñoso beso que Serrat le da en la mejilla nada más aparecer en el videoclip resume la relación más allá de la amistad que ambos mantienen. El autor de Mediterráneo es, de hecho, el padrino de su boda con Jimena.

Con El Nano, como lo llama cariñosamente el de Úbeda, formó una de las parejas más admiradas de la música y compartieron dos discos y tres giras juntos: Dos pájaros de un tiro, Dos pájaros contraatacan y No hay dos sin tres.

"La vida a veces hace milagros y a mí siempre me ha parecido un milagro que el maestro de maestros, que es Serrat, cuyas canciones yo cantaba exiliado en Londres con 20 años, haya querido regalarme hacer tres giras conmigo", le dijo a Serrat cuando el catalán anunció su retirada.

Ricardo Darín

Además de Madrid, Buenos Aires es una de las ciudades preferidas de ‘Joaquinito’, en la que ha hecho parada con sus giras en numerosas ocasiones y ha vivido su noche y su vida cultural. A lo mejor, así conoció a Ricardo Darín.

El actor argentino también forma parte de su círculo más íntimo y a él le dedicó unas bonitas palabras en el concierto que ofreció en Valencia el 17 de octubre dentro de su gira Hola y Adiós: "Gracias también a uno de los mejores actores del mundo, Ricardo Darín, por venir y compartir un rato en camerinos".

José Tomás

De sobra es conocida la afición por los toros de Sabina y su devoción por la figura de José Tomás, del que ha sido testigo de sus más gloriosas faenas y también de la tarde del 24 de abril de 2010 en Aguascaliente, México, cuando, en una de las contadas reapariciones de José Tomás desde que anunciase su retirada en 2002, un toro de nombre Navegante casi acaba con su vida.

Sabina le dedicó al de Galapagar el famoso soneto Por un quite que en su último terceto dice: “Conque, maestro, acéptame el envite; | te cambio seis sonetos por un quite | de frente por detrás a una vaquilla”.

Andrés Calamaro y Ariel Rot

"Conozco a Joaquín Sabina, somos amigos y nos queremos”, señalaba Andrés Calamaro sobre la relación que los une y reconocía admirarle “con gratitud y amor”. El jienense fue uno de los grandes apoyos en los inicios de Los Rodríguez, la banda que formó el argentino junto a Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella. Incluso fueron sus teloneros en varios conciertos, incluyendo el mítico de Las Ventas del 3 de septiembre de 1996.

“Aparte de unos textos que quemaban en el bolsillo y se convertían en canciones sin necesidad de coger una guitarra, nos regaló una gira memorable y un año más de vida a Los Rodríguez cuando ya estábamos en estado crítico. Y por supuesto, noches de emoción, risas y amistad”, escribía Ariel Rot en Babelia el pasado mes de octubre.

Musicalmente, los dos rockeros argentinos han colaborado con Sabina en numerosas ocasiones: el de Jaén compuso el tema Una canción de amor para Calamaro y Rot firmó tres canciones del disco Lo niego todo de 2017: Jugar por jugar, Viridiana y Postdata, colaborando estrechamente con Leiva.

Jorge Drexler

Con el músico uruguayo le unen muchos años de amistad y admiración mutua. De hecho, Sabina ha asegurado en varias entrevistas que Jorge Drexler es el único al que respeta en el panorama musical.

Todo se remonta a 1994, cuando el autor de Al otro lado del río actuó como telonero de Sabina en un concierto en Montevideo. Al terminar, lo invitó a tomar algo y durante esa noche lo convenció de que se viniese a España para lanzar su carrera.

En 2017, Drexler le dedicó la canción Pongamos que hablo de Martínez para agradecerle el empujón que cambió su vida. "Tengo el detalle de camuflar tu apellido | Y quien lo quiera adivinar, que lo adivine | Para nombrar a quien estoy agradecido | Pongamos que hablo de Martínez”, dice su letra.

Alejo Stivel

La relación de Sabina con el cantante y productor Alejo Stivel se remonta a la época de Tequila, el mítico grupo de rock argentino que triunfó durante la Movida madrileña. Cuando la banda se disolvió, ambos comenzaron a colaborar musicalmente y en 1999 Stivel le produjo uno de sus discos más importantes 19 días y 500 noches.

“Trabajar en 19 días y 500 noches fue el punto más alto de mi carrera como productor. Sabina tiene una capacidad única de desnudarse emocionalmente en sus letras, y nuestra misión fue capturar eso en el disco”, señalaba el argentino sobre ese trabajo.

La última de las colaboraciones entre los dos colegas y amigos data de 2017, cuando cantaron juntos Yo era un animal, un tema autobiográfico de Stivel con el que Sabina se sintió muy identificado cuando lo escuchó.

Luis García Montero y Benjamín Prado

Los dos poetas forman parte, desde hace años, del círculo más íntimo y personal de Joaquín Sabina, con los que comparte viajes, vacaciones, reuniones y celebraciones.

"Hicimos un núcleo que yo siempre le llamo de broma los jóvenes poetas líricos", decía el cantante sobre el grupo de intelectuales afines que han formado.

Benjamín Prado y Sabina han colaborado mano a mano en la composición de algunas canciones, incluida Un último vals. Luis García Montero, por su parte, ha recibido el apoyo incondicional de su amigo tras el fallecimiento de su mujer, la escritora Almudena Grandes, que también formaba parte de ese bohemio grupo.