LA IMPORTANCIA DE SABER PARAR

¿Por qué puede ser malo hacer ejercicio físico todos los día? ¿Cada cuánto hay que descansar?

El ejercicio físico es imprescindible para gozar de una buena salud, pero descansar y recargar las pilas también es necesario. ¿Qué consecuencias negativas puede conllevar hacer deporte a diario?

¿Es malo hacer ejercicio físico todos los días o hay que descansar entre sesión y sesión?
¿Es malo hacer ejercicio físico todos los días o hay que descansar entre sesión y sesión? // Pixabay

Inés Romero

Madrid 25/10/2021 07:02

Practicar ejercicio de forma constante y habitual es imprescindible para gozar de una buena salud. Nadie puede dudar de ello. Nos ayuda a mantenernos en forma, a fortalecer el sistema inmune para prevenir múltiples enfermedades y a mejorar nuestro estado de ánimo. Sin embargo, muy pocas veces se aborda el tema sobre si la actividad física en exceso puede ser perjudicial. ¿Es malo hacer deporte todos los días? Te lo contamos.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la práctica deportiva no es igual para todos. El cuerpo de cada uno es diferente y el esfuerzo que cada persona necesita para hacer un ejercicio determinado varía. Además, hay que distinguir entre un profesional y un aficionado, puesto que los entrenamientos cambian.

¿Cuántos días se recomienda hacer deporte

En líneas generales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los adultos realizar de 150 a 300 minutos de actividad aeróbica moderada o un mínimo de 75 a 150 minutos de ejercicio aérobico activo durante la semana. Por ejemplo, si una persona practica actividades físicas de una hora, cumpliría con este objetivo saliendo entre tres y cinco días a la semana. Según estas pautas, sería necesario hacer deporte de manera regular para mantenerse en forma, pero no los siete días de la semana.

"Según las pautas de la OMS, sería necesario hacer deporte de manera regular, pero no los siete días de la semana"

Ángel Merchan, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y fundador de Home Wellness Madrid, explica a Europa FM que la cantidad de ejercicio que se haga dependerá de la “experiencia” y “condición física” de cada persona. “Hacer deporte dos veces por semana puede ser un buen comienzo. A medida que va pasando el tiempo, se puede aumentar a tres, cuatro, cinco o, incluso, seis días”, comenta.

Sin embargo, no aconseja hacer ejercicio todos los días, puesto que, si se repite de manera habitual, se puede producir lo que se conoce como sobreentrenamiento. “Entrenar de seguido sin descansar ningún día no es positivo para nadie, ni siquiera para un deportista de alto rendimiento”, asegura.

El síndrome de sobreentramiento

Entrenar más y a mayor intensidad no es sinónimo de obtener mayores resultados. En ocasiones hacer deporte todos los días puede conllevar efectos negativos. Uno de ellos es el llamado síndrome de sobreentramiento (SEE). Ángeles Prada, directora médica del Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja, lo define de la siguiente manera: “Es la disminución del rendimiento deportivo, originado por un aumento en el volumen y/o intensidad del entrenamiento de larga duración”.

La experta indica que, en la actividad deportiva, tanto el entrenamiento como la propia competición son estímulos capaces de producir modificaciones en los diversos tejidos, órganos y sistemas del organismo. Cuando nuestro cuerpo responde adecuadamente, se origina la adaptación, implicando un aumento en el rendimiento. Sin embargo, si la intensidad o la duración del esfuerzo supera un determinado límite, aparece una respuesta negativa, que se manifiesta mediante la fatiga.

Hacer un entrenamiento de fuerza y no descansas, se genera un nivel de fatiga muy grande title=
Hacer un entrenamiento de fuerza y no descansas, se genera un nivel de fatiga muy grande // Pixabay

Esta misma idea la comparte Ángel Merchan: “El cuerpo entrena en unos procesos de estrés excesivo, segregando un determinado tipo de hormonas, que pueden hacer que nos encontremos especialmente cansados y que nuestro rendimiento disminuya”.

Ángeles Prada señala que el síndrome de sobreentrenamiento suele darse en deportistas de resistencia, de fuerza, y en corredores de maratón. A quien le ocurre, puede sufrir alteraciones en el sistema inmunitario. “La actividad física de intensidad moderada es un factor capaz de prevenir la aparición de ciertas enfermedades infecciosas o, al menos, de minimizarlas. Cuando la actividad es intensa y de larga duración, da lugar a todo lo contrario y se produce un incremento de padecerlas”, añade.

“Podría producirse una lesión por hacer un uso excesivo del cuerpo si no hay un tiempo de descansado adecuado"

Hacer deporte en exceso también puede suponer un incremento del riesgo a sufrir una lesión muscular. Así lo afirma el artículo Impact and overuse injuries in runners, publicado en Medicine and Science in Sports and Exercise: “Podría producirse una lesión por hacer un uso excesivo del cuerpo si no hay un tiempo de descansado adecuado entre las fuerzas aplicadas”. Asimismo, los autores añaden que algunas investigaciones sugieren que los deportistas que “exhiben fuerzas de impacto relativamente grandes y rápidas mientras corren tienen un mayor riesgo de desarrollar una lesión por hacer un uso excesivo de las extremidades inferiores”.

Vigorexia: cuando el deporte se convierte en obsesión

Estas consecuencias negativas pueden trascender de lo físico a lo psicológico. Para algunas personas, hacer deporte puede convertirse en una obsesión, dando lugar a un trastorno mental, denominado vigorexia o dismorfia muscular. Las psicólogas Rosario Muñoz Sánchez y Amelia Martínez Moreno dan más detalles de ello en su investigación: “Es el deseo de ganar masa magra, no grasa, y una alteración de la imagen corporal. Los sujetos afectados tienen pensamientos obsesivos sobre su cuerpo y realizan una práctica de ejercicio físico compulsiva para agrandarlo”.

Las especialistas señalan que la vida psicológica y social de estas personas se ve afectada porque “prefieren estar todo el tiempo en el gimnasio o evitar situaciones donde los demás vean lo poco musculosos que están”.

La importancia de los descansos en el deporte

Parar también es bueno. Nos ayuda a recargar las pilas y, sobre todo, a evitar estos efectos perjudiciales para nuestra salud, tanto física como mental.

El director del gimnasio Home Wellness Madrid, Ángel Merchan, sostiene que, para mejorar, es imprescindible descansar. “Si haces un entrenamiento de fuerza y no descansas, se genera un nivel de fatiga muy grande y el cuerpo no puede realizar los procesos de regeneración y adaptación necesario. En cambio, si paramos, el organismo se recupera y consigue rendir más la próxima vez que se vaya a practicar ejercicio físico”, aclara.

Cabe mencionar que no todas las actividades físicas son iguales. “A mayor intensidad, mayor descanso. Por ejemplo, los deportes que son muy intensos y explosivos, como el fútbol, requieren de un mayor tiempo de descanso. Por el contrario, alguien que se está preparando carreras de 10 kilómetros, no necesitará un parón de tantos días porque de ese esfuerzo el cuerpo se recupera mucho más rápido”, explica Merchan.

¿Y qué días se debe descansar? ¿Es mejor hacer todos los entrenamientos seguidos? El experto apunta que lo ideal sería alternar, es decir, un día entrenar y otro día descansar. No obstante, reconoce que al final la gente hace ejercicio cuando encuentra un hueco dentro de su vida laboral y personal. Por ello, indica que lo importante es ser constante y llevar una rutina para mantenernos sanos y en forma.