CRÓNICA

Laura Pausini personifica en Madrid que la música y el amor siempre ganarán a la guerra

El paso por España de Laura Pausini se ha cerrado este lunes con un SOLD OUT en la capital marcado por un setlist repleto de interpretaciones de quienes más le han inspirado, sin dejar de lado los éxitos que la han convertido en todo un referente de la música a nivel internacional.

El divertido comentario de Laura Pausini a un fan que bostezó en uno de sus conciertos

Laura Pausini, en el concierto del 6 de abril de 2026 en el Movistar Arena de Madrid.
Laura Pausini, en el concierto del 6 de abril de 2026 en el Movistar Arena de Madrid. | Gtresonline

Madrid07/04/2026 09:30

La undécima gira internacional de Laura Pausini ha tenido a España como punto de partida de esta nueva etapa. Dos años después de su último tour, la italiana ha presentado un ambicioso espectáculo con más de 45 canciones —muchas en formato medley— combinando las reinterpretaciones de su último álbum, Yo Canto 2, con los clásicos más destacados de su carrera.

Ganadora de cuatro Latin Grammy, un Grammy y un Globo de Oro, Laura Pausini se ha presentado en el escenario como lo que es: una auténtica guerrera. Con una trayectoria musical multilingüe, la artista originaria de Faenza regaló en su última parada en España tres horas de auténticos himnos en español.

El show empezó con un imponente castillo medieval en las pantallas del Movistar Arena de Madrid pero no fue hasta las 19:45 horas, quince minutos después de lo previsto, cuando conocimos a la reina que habita en esa fortaleza. Una sombra misteriosa apareció en lo alto del castillo y nos anunció que la reina del castillo es la música y, la propia Laura, quien la defiende junto a su ejército desarmado, únicamente equipado con instrumentos musicales. La sombra de Pausini nos explicó que la música le abrió el pecho y puso su corazón en sus manos y, por eso, ella canta.

Laura Pausini, guardiana de la música en el castillo de IO CANTO WORLD TOUR 2026-2027
Laura Pausini, guardiana de la música en el castillo de IO CANTO WORLD TOUR 2026-2027 | Gtresonline

Efectivamente, el espectáculo lo abrió YO CANTO, que celebra la vida y las pequeñas cosas que le dan sentido, seguido de MI HISTORIA ENTRE TUS DEDOS. Después de este imponente comienzo, la italiana dejó de cantar y se paró a hablar con su público: “Me he encontrado superbién en España, muchísimas gracias, me gustaría besaros a todos en la boca (...) Este concierto va dedicado a mis discos YO CANTO (1) y YO CANTO 2, discos que quise hacer para dar homenaje a los cantantes que han llegado a lo más profundo de mí y me han ayudado a soñar con ser cantante”.

En una cápsula del tiempo

A continuación vinieron algunos de sus grandes éxitos, como Escucha a tu corazón o Emergencia de amor, pero si hubo una actuación que conmocionó al público fue HIJO DE LA LUNA, la aclamada balada de Mecano que narra la leyenda inventada de una mujer que le pide a la Luna poder casarse con el hombre que ama. Una historia de tal calibre no podía ser únicamente cantada, y Pausini lo sabía.

Tras unos visuales futuristas y de lo más frenéticos en los que la propia Laura Pausini aparecía caracterizada como un robot, de golpe, se apagaron las luces. En lo alto de la plataforma apareció Pausini presentada casi como una divinidad. En sus brazos, sostenía a un bebé dorado al tiempo que los visuales iban alternando arquitecturas de estilo gótico y diversas tonalidades de la luna, todo ello narrado con una técnica vocal impecable que terminó de envolver al público en la atmósfera casi mítica de la canción.

Entre tú y mil mares sonó a continuación pero, de los años 2000 la cantante nos transportó rápidamente a los 70, y no lo hizo sola. Con un estilo muy a lo Cruella de Vil y complementos que podría haberle prestado el mismísimo Willy Wonka, Laura Pausini interpretó ¿PORQUÉ NO TE VAS?, acompañada por Jeanette.

Laura Pausini y Jeanette cantan ¿POR QUÉ TE VAS? en el Movistar Arena de Madrid

Turno para “descansar las nalgas”

Con la espontaneidad que la caracteriza, las canciones que vinieron a continuación no pudieron ser presentadas de una manera más desenfadada: “Ahora es el momento de que las nalgas reposen”. Entre carcajadas y y gritos, los asistentes respondieron obedientes y sentados escucharon el discurso de la artista: “Cuando decidí dar homenaje a algunos de mis cantautores favoritos en el mundo tuve que llamar a todos para avisarlos (...) la única persona con la que no pude tener un contacto directo y hablar con su mánager fue con una cantante y amiga a la que admiro muchísimo y que me ha llenado de cariño y amor infinito. Ella se llama Shakira”.

La italiana interpretó ANTOLOGÍA acompañada de unos visuales que reforzaban el significado de la composición, con una Pausini haciendo equilibrios sobre un hielo que iba desvelando algunas palabras clave: “besos”, “amor”, “canciones”... El repertorio de Alejandro Sanz también estuvo presente con CUANDO NADIE ME VE, la canción favorita en español de la italiana.

Rumbo hacia una isla bonita

La cantante dejó a un lado el ajustado vestido negro que llevaba puesto y se pasó a uno granate lleno de volantes que ya nos adelantaba que el descanso de las “nalgas” había finalizado. Y MI BANDA TOCA EL ROCK, OYE MI CANTO, LA ISLA BONITA y Se fue sacaron el lado más bailarín de la cantante, que no tardó en contagiarle su energía al público, que bailaba y saltaba sin cesar.

PAUSA fue la encargada de hacer que tanto la artista como el público se sentaran, un reposo que finalizó en cuanto empezó a sonar EL TALISMÁN.

Una vuelta al mundo interrumpida

La cantante dejó de cantar para volver a interactuar con su público. Tras dar las gracias en repetidas ocasiones a sus fans, hizo una mención especial a las pancartas y banderas que algunos asistentes habían llevado. Mientras leía algunos de los mensajes y “jugaba” a adivinar las banderas, la italiana paró en seco y dijo, con la naturalidad que nunca esconde: "Señores disculpen, ¿ qué están hablando ahí?, que yo estoy hablando coño”.

Forzando una voz grave, con las risas del público de fondo, añadió: “Hola, soy Laura Pausini y quiero saber qué coño está pasando ahí”. Acto seguido dijo: “ Ah, está bebido, okay... pero yo no soy una cantante para beber”. Pausini no desaprovechó la ocasión para darle un consejo a sus fans: “Nosotros aquí después del concierto vamos a follar, que se sepa, y beber poco chicos, que no ayuda”.

En este momento del concierto, el world tour que estábamos viviendo, estaba siendo posible gracias a “Laura Pausini Airlines” pero, para sorpresa de los viajeros, el recibimiento cuando aterrizamos en España fue de lo más sobrecogedor: Laura Pausini y Pablo López interpretaron juntos EL PATIO.

Laura Pausini y Pablo López cantan 'El Patio' en Madrid

La intimidad creada en el espacio se mantuvo con La soledad, acompañada por las linternas de los asistentes. Su voz, a menudo descrita como mezzosoprano, tuvo su momento de esplendor en Inolvidable, donde alargó las notas finales que terminaron por hipnotizar al público.

Después de varias canciones llegó una de las interpretaciones más inesperadas de la noche. “Cuando manejo, me doy una ducha o estoy simplemente en casa, canto canciones, como todos nosotros, que no son mis canciones, sería demasiado “oh my god”, pero lo cierto es que canto algunas canciones que dicen Es imposible que Laura Pausini cante una canción de Bad Bunny”. Así, introdujo TURISTA.

El relevo en el escenario lo tomaron sus coristas y bailarines quienes pusieron a todo el público en pie con La vida es un carnaval. Y de repente, esa alegre atmósfera se esfumó con En cambio no, interpretada por la italiana con un espectacular vestido de luces que iba cambiando de color.

Un vestido blanco, un fan y una videollamada con Ricky Martin

Con un elegante vestido blanco de encaje, Laura Pausini volvió a conquistar al público. Se centró en los años 90, un periodo que ella misma definió como “la caña”. Para demostrarlo interpretó una de las más aclamadas en España, que no suele cantar: Gente. El fanatismo español por esa canción se hizo notar. Manos arriba, saltos, sonrisas y hasta alguna que otra lágrima.

Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando Laura Pausini compartió que su hija Paola nació cuando sonaba Hoy. “Una canción conocida porque la grandísima Gloria Estefan la cantó, pero está escrita, y cantada también, por el grandísimo Gian Marco”. explicó la intérprete.

Ese tono sentimental se fue disipando cuando Pausini sacó al escenario a un fan mexicano para cantar y hasta bailar juntos su versión de Eso Y Más de Joan Sebastian. El público no pudo contener las carcajadas cuando Laura Pausini le explicó al de Guadalajara: “Las palabras están escritas ahí porque yo también… no, porque canta tú durante 33 años en 18 idiomas, ¡no me puedo recordar todo!”, confesó antes de comenzar.

De risas pasamos al asombro cuando de repente Ricky Martin apareció en pantalla, haciendo videollamada con Laura Pausini. Un momento que pilló por sorpresa a todos los invitados y continuó con la interpretación de LIVIN’ LA VIDA LOCA.

Laura Pausini hace una videollamada con Ricky Martin desde el Movistar Arena de Madrid

La que parecía que iba a poner el punto final a la actuación fue MARIPOSA TECKNICOLOR, que terminó con una explosión de confeti por todo lo alto y una Laura Pausini que nos regaló su mejor sonrisa.

“Quien esté cansado que se vaya a su casa"

Las luces ya se habían encendido y muchos de los asistentes se encontraban en las puertas de salida cuando, de repente, Laura volvió a salir al escenario. De pronto, todos los asistentes volvieron a sus asientos. “Antes de irnos quiero cantar un pedacito de una canción italiana (...) Hace unas semanas falleció uno de los grandes poetas de la cultura musical italiana, se llama Gino Paoli”. Laura Pausini comenzó a cantar con una sensibilidad que encandiló a todo el público: Il Cielo In Una Stanza.

El show de la italiana finalizó a las 22:50 horas alcanzando las tres horas de duración pero, los últimos 20 minutos que la cantante regaló a un Movistar Arena en el que no había un asiento vacío, fueron de los más singulares. La cercanía de Pausini consiguió crear un ambiente acogedor, como si se tratara de una pequeña sala de conciertos. Pausini le preguntó al público por las canciones que querían que cantara y, aunque obediente, no dudó en criticar las peticiones de su entregado público. “Ay esta no me gusta a mí, me pusieron una mía que a mí no me gusta”, dijo entre risas. Frustrada y quejándose en su idioma natal, al recinto le entró un ataque de risa que aumentó cuando pidió un teléfono a los asistentes para poder cantar las que le estaban pidiendo a gritos. A capela la artista empezó a cantar Carta.

La siguiente petición que más resonó fue Bastaba, a lo que la italiana respondió de manera sarcástica: “Felicidades por la elección, me mata eh”, pero de nuevo, volvió a cantarla. Otros de los comentarios más destacados de la italiana fueron: “Pero esta es vieja como la muerte”, “Quien esté cansado que se vaya a su casa porque yo no me voy”, “Disculpen pero es que todas mis canciones acaban mal”.

Finalmente, la despedida fue al ritmo de Con la música en la radio, sin acompañamiento instrumental. Tras más de tres décadas de carrera, Laura Pausini ha vuelto a demostrar esta noche que sigue en lo más alto. Con un Movistar Arena a sus pies, la artista italiana volvió a recordarnos que la música, como el amor, siempre ganan. “Make music, not war/ Haz música, no la guerra”.