Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de EuropaFm en tu móvil.

Delito animal

Piden dos años de cárcel para el dueño de varios perros que murieron en un coche a 43 grados

La Fiscalía ha pedido una pena de dos años de prisión para un hombre que dejó que sus perros murieran en el interior de su vehículo, aparcado en Córdoba, con unas temperaturas de 43 grados centígrados.

Europa Press
 |  Madrid | 02/07/2019
Perro en el interior de un coche

Perro en el interior de un coche / Pixabay

El juicio por ese delito continuado de maltrato animal tiene como fecha el 18 de julio en el Juzgado Penal número 2 de Córdoba, según recoge la calificación del Ministerio Público a la que ha tenido acceso Europa Press.

Los hechos ocurrieron el 17 de agosto de 2017, en el momento en el que el procesado aparcó su cobre sobre las 15:00 y 19:00 horas en la calle Avenida Conde de Vallellan, mientras transportaba perros de su propiedad. Después de que el hombre los metiera a todos en el vehículo, lo cerró con llave, "se marchó y dejó a los animales encerrados en su interior, sin ventilación alguna y con unas temperaturas máximas de 43 grados"

Una vez pasadas dos o tres horas, el hombre volvió al lugar donde había dejado el coche aparcado. Al llegar, vio que su vehículo estaba rodeado de agentes de la Policía Nacional que trataban de sacar a los perros de su interior. Tres de ellos murieron y el resto se encontraban agonizando. De los animales que fueron atendidos, tres animales tuvieron que ser sacrificados en la clínica veterinaria, así que únicamente sobrevivió una hembra que sufrió taquicardia y taquipnea e hipertermia a casi 40 grados. Tuvo que ser atendida por el veterinario con un tratamiento y medicación.

La fiscalía ha asegurado que la actuación de este hombre era un delito continuado de maltrato animal, por lo que se le ha condenado a tres años de prisión y la inhabilitación de cualquier tipo de profesión, oficio o cualquier otra actividad que tenga que ver con los animales.