La banda de Berriz presenta su disco 'La buena suerte'

Shinova: "La gente necesita música y se nota en la venta de entradas"

Con el confinamiento a Shinova le llegó La Buena Suerte. Es su último disco, el sexto de su carrera, que sacaron al mercado a finales de febrero y que no deja de darles alegrías. De este lanzamiento, de las canciones que nacieron en el peor momento de la pandemia y de cómo está siendo la vuelta a los escenarios hablan Gabriel, Erlantz y Ander en un encuentro con Europa FM.

Margarita Lázaro

Madrid 03/04/2021 09:24

La sonrisa intacta de Shinova se convierte rápido en risas. A la banda de Berriz le acompaña La buena suerte. Es el título de su nuevo disco, el sexto desde su debut con Latidos en 2009, y es también lo que viven estos días desde su lanzamiento. Una semana después de salir al mercado ya era número 1 en ventas. Normal que disfruten, aunque sea sin despegar los pies del suelo.

"No lo digas muy alto. Hay que tocar madera", dice Gabriel de la Rosa, vocalista del grupo cuando se le pregunta por esa buena suerte que les está acompañando.

La suerte, en realidad, es tener a un público fiel que no les ha dejado en ningún momento, y que ha estado muy presentes durante el último año, cuando la pandemia puso el mundo patas arriba y dejó a los músicos en casa. "Desde muy al principio hemos ido generando esa base de seguidores fieles con los que a día de hoy tenemos relación. En ese sentido siempre nos hemos sentido afortunados, siempre nos hemos sentido arropados", asegura el bajista Ander Cabello.

Gabriel: "Hay una cosa bonita que nos pasa con la gente que escucha nuestra música. Son como los mejores amigos que uno tiene, cuando la cosa está chunga es cuando los amigos aparecen. En este momento tan complicado que hemos vivido, no como banda, porque en los últimos años hemos encontrado una dinámica positiva de trabajo, pero en el que sí necesitábamos esa ayuda externa, es cuando más nos han apoyado, cuando más han estado, cuando más discos han comprado... Ahora mismo están volando las entradas, también porque hay muchas ganas de música pero nos están dando la vida. No podemos estar más agradecidos".

"En este momento en necesitábamos esa ayuda externa, es cuando los fans más nos han apoyado, cuando más han estado, cuando más discos han comprado"

Tuvieron también suerte porque, aunque el confinamiento les obligó a cancelar conciertos de fin de gira, estaban empezando a preparar el disco cuando se decretó el estado de alarma en marzo de 2020. El encierro lo pasaron componiendo, primero en casa y después, cuando ya se pudo, empezaron a ir al estudio con Manuel Colmenero, con el que han trabajado por primera vez en La Buena Suerte. "Es muy exigente, pero dese la motivación", dicen al hablar del productor con el que Shinova ha sacado su disco más distinto. Y aclaran, no por ser pandémico es un disco triste. "Hemos querido que no se quede demasiado encasillado en que ha salido en un año de pandemia", apunta el guitarrista Erlantz Prieto.

¿Cómo definiríais La Buena Suerte?

Gabriel: Es el disco que representa muy bien lo que somos en este momento. Es el disco que recoge las experiencias que hemos vivido en los últimos dos años.

¿Fue una suerte tener este disco entre manos cuando llegó el confinamiento?

Gabriel: Dentro de lo que cabe fue una suerte tener algo en lo que centrar la cabeza en aquellos días. El nombre del disco viene también del juego que da la palabra suerte, de las múltiples perspectivas que se encuentran dentro. Suerte como destino vital. Suerte como el azar más simple y la suerte que está dentro de una moneda, que depende de la cara con la que caiga puede cambiar todo o no. Da mucho juego y todas coincidían con los mensajes que se encuentran en el disco.

¿Por qué una noria en la portada?

Ander: Teníamos muy claro que queríamos algo simple, contundente, algo que aportara algo más al título y en este caso una noria es casi lo contrario a lo que va a decir el disco. Con la noria unas veces estás arriba, otras veces estás abajo... La buena suerte puede tener un significado a primeras muy naif, muy inocente, y la noria te está diciendo lo contrario. En un momento dado estás arriba y al otro abajo. Todo puede dar mil vueltas y no sabes dónde vas a acabar, como hemos visto este año.

¿Qué le ha dado el disco a Shinova?

Erlantz: Ha sido terapéutico para nosotros mismos. Si nos hubiésemos dejado llevar por el bajón inicial, nos hundimos.

"La buena suerte' ha sido terapéutico. Si nos hubiésemos dejado llevar por el bajón inicial, nos hundimos"

Al final 2016 no era El año del maravilloso desastre no era 2016...

Gabriel: Nos lo han dicho unas cuantas veces que nos confundimos de año. Nos pasa con las canciones,las lanzas con un mensaje y van conociendo mundo, van metiéndose en casas ajenas que las hacen propias y cuando vuelven, vuelven con otro mensaje muy diferente. Nosotros en este disco tenemos canciones que nacieron en la época pandémica, en abril, una es Te debo una canción y Torre de Naipes. Torre de Naipes tiene un mensaje crítico y es un pequeño retrato de lo que vivimos en esos primeros días de confinamiento. Estoy seguro de que dentro de unos años esa canción tendrá otro mensaje totalmente diferente. Espero que lo antes posible nos empiece a recordar otras cosas y nos empiece a decir otras cosas en lugar de llevarnos a ese momento particular.

Ander: Y también ha pasado lo contrario. Hyy muchas canciones que están escritas antes de la pandemia que luego cogieron sentido en la pandemia. Es el caso de Ídolos (los mejores momentos están por llegar). Ese subtítulo se puso después pero parece que es una canción que está hecha para esos momentos que estamos viviendo.

Erlantz: Una cosa que hemos querido hacer con este disco es que no se quede demasiado encasillado en que ha salido en un año de pandemia, aunque evidentemente es hijo de esa situación tampoco es lo suyo encasillarlo tanto en ese contexto.

Volvisteis a los escenarios en agosto en Gijón y tenéis conciertos cerrados hasta octubre. ¿Son muy distintos ahora en la nueva normalidad?

Ander: Vemos más respeto cuando estamos tocando. Al final la situación te lleva a escuchar, a valorar, un rollo más respetuoso... Pero prefiero lo menos respetuoso y que la gente se lo esté pasando bien.

Gabriel: La gente ahora va a ver música. Se sienta, disfruta y escucha. Sí es verdad que ahora no está el perfil del colega que te entra como un koala con la cerveza en la mano...

Ander: El ver a la gente socializando para los músicos es un subidón.

Erlantz: Ahora es más inexpresivo, no sabemos si la gente está cantando, no sabemos nada. No sabemos si vienen porque nos siguen desde hace seis años o porque están acompañando a su colega.

Gabriel: Les vemos las cejas.

Ander: Se disfruta diferente.

Erlantz: Hay que tener más ganas. Antes estaba la cultura de festival, el concepto de fiesta. Ahora se va más a ver el concierto.

Ander: Creo que recordaremos esta época como algo especial, con especial cariño.

¿Qué se percibe desde el escenario?

Gabriel: La gente tiene ganas de ver conciertos, de música en directo. Igual tienes que hacer un sobreesfuerzo para llegar a los números de antes pero hay otra energía. La gente necesita música y se nota en la venta de entradas, en el feedback que te hacen. Es necesario hacer ese esfuerzo y nos sentimos afortunados de tener esa oportunidad porque perfectamente podríamos no tenerla. Dentro de lo que cabe estamos muy contentos.