¿Qué significa el final de 'La bola negra'? La explicación de Los Javis: "La nieve está ligada a la muerte"
Con su película, Javier Ambrossi y Javier Calvo crean un final para el manuscrito inconcluso de Federico García Lorca, cuyo título da nombre al filme: La bola negra. Si ya has ido al cine y has salido con dudas sobre el final, en este artículo recopilamos lo que han dicho Los Javis sobre su significado. Si no las visto, avisamos de que hay spoilers.

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¿Has visto La bola negra y te han quedado dudas sobre el final? Pues esto te interesa. La película de Javier Ambrossi y Javier Calvo rinde tributo a las personas queer que no pudieron vivir con libertad. Para ello, recurre a la figura y obra de Federico García Lorca y a un guion dividido en tres tiempos: 1932, 1937 y 2017.
La trama de 1932 está inspirada en el manuscrito inconcluso de Lorca, escrito en 1936 y también titulado La bola negra. El escritor fue asesinado ese mismo año durante la guerra civil española y no pudo terminar su obra; por eso, Los Javis han querido crear su propio final en forma de película. Solo se conservan unas pocas palabras del texto original, pero en ellas Lorca esbozó al único protagonista abiertamente homosexual de todas sus obras teatrales. En el filme, ese personaje es Carlos, al que da vida el actor debutante Milo Quifes.
Este personaje es el protagonista de la secuencia final en la nieve, un momento de la película que está dando mucho que hablar entre el público. Se trata de una parte onírica, la más críptica y poética de La bola negra, y sobre ella escribieron Javier Calvo y Javier Ambrossi en el dossier del Festival de Cannes, según recoge Fotogramas.

El significado de la escena de la nieve (¡alerta spoilers!)
Al final, Carlos niega ser homosexual en el Casino de Granada. Una explosión lo invade todo y llena el espacio de nieve, donde se encuentra con esquiadores mientras le habla una misteriosa voz —"Solo hay ahora. Hay que vivir, Carlos, vivir siempre", dice—.
¿Qué significa todo esto? Así lo explica Javier Calvo: "En las primeras páginas de la obra de Lorca, los personajes son extremadamente realistas. Él siempre decía que quería escribir una obra muy realista, pero, hacia el final, empiezan a surgir personajes extraños: La nieve, los esquiadores... En la obra de Lorca, la nieve, como la luna o la plata, siempre está ligada a la muerte. Y a menudo representaba esos elementos prácticamente como personajes físicos, parecidos a mujeres o espíritus que atraviesan la historia. Siempre supimos que la película terminaría ahí, en la nieve. Y como la obra transcurre en Granada, la nieve nos llevó enseguida a Sierra Nevada, esa magnífica cordillera que domina la ciudad".
Por tanto, la voz femenina que habla a Carlos es la propia nieve: "Pensamos que podía ser interesante representar a ese 'personaje' únicamente como una voz que resuena a través de las montañas y que lo abarca todo. También nos alimentamos de Así que pasen cinco años, una obra muy compleja de Lorca sobre el tiempo, sobre no asumir los propios sentimientos, incluidos los amorosos, y sobre no asumir tampoco la propia identidad por miedo a tener que enfrentarse a ella. Y, entonces, el tiempo pasa. Por eso hay tantos relojes en la historia que transcurre en Granada, y por eso la nieve dice: 'Solo existe la nieve'. Porque el tiempo sigue avanzando, las apariencias se resquebrajan, el metal se oxida y la vida continúa su curso".
Por su parte, Javier Ambrossi explica que la voz de la nieve remite a una escena anterior: "Visualmente, me gustaba mucho la idea de empezar con una bola negra, que simboliza el rechazo, y terminar con la nieve inmaculada. Sentía que era como un viaje poético y simbólico a través del único prisma del color. También era importante que la nieve resultara reconfortante, casi como una figura materna. De hecho, quien le presta la voz es la misma actriz que, en el bar, le anuncia a Carlos que ha perdido a su bebé, solo que modificamos ligeramente su voz. Porque, de alguna manera, la nieve se parece a una madre que busca a su hijo". Sobre esto, Calvo concluye que "hay algo apaciguador en todo eso, como si la nieve dijera: 'Tenías miedo de ser tú mismo, pero ahora todo está bien. Tranquilo. Todo está bien'".