CRÓNICA

Bad Bunny rompe estigmas con su concierto de reguetón y salsa en el Metropolitano de Madrid

El concierto de Bad Bunny es una fiesta de reguetón puro y un derroche de baile, pero también es una reivindicación de su país al ritmo de salsa. Los detractores de su música son tantos como sus admiradores, pero este sábado 30 de mayo en el Metropolitano de Madrid ha roto muchos prejuicios sobre su identidad artística al equilibrar canciones de alcance masivo con otras de carácter folclórico y político.

Setlist de Bad Bunny en Madrid

Bad Bunny en Madrid
Bad Bunny en Madrid | Ricardo Rubio / Europa Press

Madrid31/05/2026 02:21

"Eso no es música" es la frase más repetida entre los detractores del reguetón. Pero sí, el reguetón es música y Bad Bunny es uno de los mayores exponentes de este género, que surgió entre finales de los 80 en Panamá y principios de los 90 en Puerto Rico —su tierra—. Este sábado 20 de mayo, el artista ha demostrado ser una eminencia de este estilo musical en su primer concierto en el Metropolitano de Madrid, donde actuará diez noches hasta el 15 de junio tras triunfar en los Grammy y en la Super Bowl.

Gran parte del espectáculo de Bad Bunny con su gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour está dedicado a la fiesta y al "perreo", como él mismo repite varias veces. Sin embargo, el cantante también celebra sus raíces y su cultura a través de una profunda reivindicación de Puerto Rico y de su música folclórica. La salsa, la bomba y la plena impregnan la primera parte del show, donde TURiSTA, BAILE INoLVIDABLE o NUEVAYoL suenan con una banda de música llamada Los Sobrinos formada por Julito Gastón (percusión), Jay Anthony Nuñez (bongo), Krystal Santana (bajo), Sebastián Torres (pianista), Jorge Echevarría (trombón), Oscar Oller (metales), Darnell Febres (trombón), Luis Figueroa (trompeta) y Roig Berríos (trompeta).

De esta forma, Bad Bunny demuestra que el divertimento masivo es compatible con la fusión de estilos y con el posicionamiento político, pues su último disco pone el foco en la gentrificación de su país con canciones como LA MuDANZA. Además, el puertorriqueño es el claro ejemplo de que se pueden recibir al mismo tiempo los aplausos del público y de la crítica. Sí, Bad Bunny es perreo, baile y diversión, pero también es compromiso con la preservación de la cultura latina. "Gracias a todos los latinos presentes esta noche. Solo por hoy, todos somos puertorriqueños y puertorriqueñas", ha dicho durante el concierto.

Su regreso a Madrid siete años después

La última vez que Bad Bunny celebró un concierto en Madrid fue en 2019, y el artista pensó que no iba a regresar nunca por la pandemia de la COVID-19 y motivos de negocio, según le confesó a Ibai Llanos en 2025. "¿Quién recuerda la última vez que yo estuve aquí?", ha preguntado al inicio de su show en la capital. "Ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado que había tanta gente linda aquí en Madrid", ha añadido. A lo largo del concierto, Bad Bunny ha hecho hincapié varias veces en lo ilusionado que está por regresar a la ciudad con diez fechas donde reunirá a unas 500.000 personas.

"La única razón por la que yo volví a Madrid después de tantos años era para reconectar con ustedes y verlos de nuevo. Este show se trata de disfrutar las cosas pequeñas de la vida, como cantar, bailar, reír, llorar, pasarla bien. Eso es lo único que nosotros queremos, que ustedes la pasen bien. Ustedes son los únicos y las únicas que tienen el poder de convertir este día en uno mágico que no olvidemos nunca. Madrid, ¡baila y ama sin miedo!", ha comentado. En otro discurso posterior, ha dado las gracias al público por esperarle "tanto tiempo": "Gracias por dejarme volver aquí a su tierra, de Puerto Rico pal' mundo".

Más de 30 canciones durante casi tres horas

No es casualidad que el disco y la gira de Bad Bunny se llamen DeBÍ TiRAR MáS FOToS. "Se trata de tirar fotos con el corazón, de grabar vídeos y guardarlos en la memoria", ha explicado el puertorriqueño. Más allá del baile y la tradición, el concierto es una oda a la vida y a disfrutar el presente con tus seres queridos. Por eso, todas las personas del público llevan una cámara falsa colgada al cuello con una luz en el centro de la lente. Cada vez que se enciende, simula tirar una foto. En conjunto, este recurso funciona para generar paisajes lumínicos impresionantes durante el show.

De esta manera, el concierto empieza con un recuerdo: el de la infancia. "Benito, hijo de Benito, le decían 'Tito' / El mayor de seis, trabajando desde chamaquito / Guiando camione' como el pai y el abuelo / Aunque su sueño siempre fue ser ingeniero", dicen los primeros versos de LA MuDANZA, un tema sobre su legado familiar y el movimiento independentista puertorriqueño. Con esta canción empieza todo y Bad Bunny se eleva a la parima sobre una plataforma.

"Se siente bonito estar de vuelta en Madrid"

Esta primera parte del show está marcada por la banda de música y la salsa con Callaíta, PIToRRO DE COCO y WELTiTA, esta última interpretada junto al grupo puertorriqueño Chuwi que ejerce como telonero en España. "Gracias por estar aquí. Se siente bonito estar de vuelta en Madrid, gracias. "Hoy vamos a cantar muchas canciones que no habíamos podido cantar antes", ha comentado Bad Bunny. Una de ellas es TURiSTA, un tema sobre un romance fugaz: "En mi vida fuiste turista / Tú solo viste lo mejor de mí / Y no lo que yo sufría / Te fuiste sin saber el porqué".

Tras una transición al ritmo del teclado, empieza a sonar BAILE INoLVIDABLE, un himno de salsa muy especial para el artista: "Por fin la cantamos, Madrid. Cantar esa canción es una de mis cosas favoritas. Poder bailarla con todos ustedes... Gracias por cantarla con el corazón como hicieron y convertir la canción en lo que es. Cada uno de los que estamos aquí pusimos un pedacito en ella, ustedes hicieron el resto". De repente, la fiesta comienza a elevarse con la aparición del cuerpo de baile y de la pirotecnia con NUEVAYoL, un tema cuyo videoclip critica a Donald Trump.

La Casita con Myke Towers y famosos como Ester Expósito

Al terminar la primera parte, aparece en pantalla un símbolo mítico del último disco de Bad Bunny: el sapo concho, "una especie nativa de Puerto Rico y en peligro de extinción", como él mismo explicó en redes sociales. "Bienvenidos, ya llegamos a Madrid", dice en este intermedio del concierto. "Es mi primera vez en Madrid y lo primero que me pusieron a desayunar fueron churros con chocolate. Estoy dispuesto a probar la comida de ustedes, me dijeron varias cosas: el cocido madrileño, huevos rotos, orejas a la plancha, bocadillo de calamares y callos a la madrileña. Todo el mundo diga conmigo: ¡VIVA MADRID!", añade para amenizar la espera.

Y, por fin, Bad Bunny aterriza en La Casita, una estructura situada en el fondo de la pista que recrea un hogar tradicional de Puerto Rico. Allí se dejan ver este sábado numerosos invitados VIP, tales como las actrices Ester Expósito, María León y Ana de Armas o los futbolistas Dani Ceballos, Álvaro Carreras, Isi Palazón y Sergio Camello. Con ellos, el artista baila y canta VeLDÁ o Tití me preguntó, temas que elevan la fiesta a su máxima potencia.

Tras Neverita y Si veo a tu mamá, el público empieza a corear el nombre del artista: "Benito, Benito, Benito". Él responde dedicando unos diez minutos a saludar y dar la mano a los fans situados alrededor de La Casita. Durante este tiempo, un chico roba la atención del público porque llora de emoción ante la oportunidad de abrazar y hacerse una foto con su ídolo, quien poco después le elige entre otros fans para gritar el ya mítico "¡Acho, PR es otra cosa!" que introduce VOY A LLeVARTE PA PR, canción con la que Bad Bunny se sube al tejado de La Casita.

"Quiero a ver a tol' mucho perreando", ha dicho durante una parte del show protagonizada por éxitos de reguetón como Me porto bonito, No me conoce, Bichiyal, Yo perreo sola o Efecto. "Esta es mi primera noche en Madrid en mucho tiempo. Vamos a hacer que valga la pena esta noche. Si usted se va de aquí sin haber perreao', no puede decir que vino. ¡Quiero ver a Madrid perreando!", ha gritado antes de seguir con Safaera y Diles. "Han pasado casi 10 años desde cantamos esa canción juntos", ha dicho sobre este último tema. "Gracias a todas esas personas que están aquí, pero también a las que estuvieron en 2017, 2018, 2019. Gracias por confiar en mí".

Una vez terminada MÓNACO, llega el momento de la canción exclusiva de la noche y del artista sorpresa. Así, Bad Bunny interpreta Adivino con Myke Towers, al que Benito describe como uno de los grandes cantantes puertorriqueños del momento. Tras su dúo, el artista ha interpretado solo un mashup de varias canciones de su discografía: Diosa, La playa, LALA, La falda, Si se da y WHAT U NEED? (SexPlaylist 2). "Madrid, gracias por recibirme siempre. ¡Que siga la fiesta!", ha animado Towers antes de despedirse.

Al final de esta parte intermedia, los protagonistas son Los Pleneros de la Cresta, un conjunto musical puertorriqueño que hace sonar CAFé CON RON y Ábreme paso. "Muchas voces silenciadas hoy están siendo escuchadas gracias a ustedes. Hoy, con mucho amor y humildad, les pedimos que nos permitan llegar al corazón", han dicho.

Un cierre para el recuerdo

De vuelta al escenario principal, Bad Bunny vuelve a contar con bailarines y miembros de la banda para continuar con la fiesta al ritmo de Ojitos lindos y La canción, un tema donde el artista ha pedido a los asistentes que cierren los ojos y piensen en la persona a la que podrían dedicar la letra: "Pensaba que te había olvidao' / Pero pusieron la canción".

Tras KLOuFRENS, DÁKITI y Yonaguni, las luces se apagan para presentar El apagón: "La capital del perreo, ahora todos quieren ser latino', no, ey / Pero les falta sazón, batería y reggaetón", dice su letra.

"Siempre voy a recordar esta noche como la noche en la que regresé a Madrid. Gracias por mantenerse escuchándome, creyendo en mí. Gracias por traerme de vuelta con mi esencia, mi cultura, siendo quien soy. Yo quisiera que todas estas canciones, cuando las vuelvan a escuchar, les recuerden a este momento y se conviertan en un recuerdo que dure para siempre", ha dicho Bad Bunny justo antes de empezar a sonar DtMF, donde ha pedido que el público se olvide del móvil para disfrutar de un espectáculo que termina con EoO, una oda al reguetón que culmina un concierto diverso y digno de la mayor estrella latina del momento.