el base de 'la familia'

Ricky Rubio, el discreto timonel del basket: su mujer, sus hobbies y por qué es el líder de la Selección

El base de El Masnou es la figura de referencia en estos Juegos Olímpicos en la selección de baloncesto española. Es un hombre tranquilo que prefiere llevar su vida personal con una intimidad casi absoluta.

Ricky Rubio
Ricky Rubio // Getty

Alberto De la Cruz

Madrid 29/07/2021 13:24

Ricky Rubio es, sin lugar a dudas, el timón y principal referencia de la Selección Española de Baloncesto ahora mismo. El base de El Masnou, con apenas 30 años, suma ya 16 de carrera: debutó en el DKV Joventut cuando solo tenía 14 años y 11 meses, lo que le convierte en el novato más joven de la historia de la ACB.

Rubio ha arrancado los Juegos a lo grande, con 21 puntos, cinco rebotes y nueve asistencias ante Japón. Y eso que había pensado no acudir a la cita olímpica. Su hijo Liam había nacido en enero de 2020 y quería aprovechar el verano para pasar tiempo con él. Pero el runrún no le dejaba dormir por las noches y finalmente fue su mujer, Sara Colomé, la que le empujó a acudir.

El jugador de los Minnesota Timberwolves dudaba además por la difícil temporada que ha vivido en la NBA, entre traspasos y problemas en su equipo, y agravado además cuando se contagió de la COVID-19. Todo esto hizo que firmara los peores promedios de su carrera: 8,6 puntos y 6,4 asistencias.

Un hombre tranquilo

Ante todo, Rubio es un hombre con calma. Los vaivenes de la NBA, donde en muchas ocasiones los jugadores se sienten como mercancía, no han logrado quebrantarlo en los diez años que lleva en la mejor liga del mundo.

Su tranquilidad, sin embargo, se vio sacudida con un evento trágico: la muerte de su madre, Tona Vives, a causa de un cáncer en 2016. Ricky tenía solo 25 años cuando esto ocurrió, y cayó en una depresión importante, como confesó en una carta escrita al The Players Tribune en 2019. “Cuando alguien que amas muere, es como si una niebla te envolviera. Así fue para mí. Me sentí tan sin dirección…”. Esto le llevó a fundar la Ricky Rubio Foundation, un proyecto para luchar contra el cáncer. Además se convirtió en uno de los principales embajadores del 5 For The Fight, una campaña con el mismo objetivo que se desarrolló en su estancia con los Utah Jazz.

Además del baloncesto, Rubio es fan de otro deporte: el ajedrez. Aunque cada vez le cuesta más jugar porque no encuentra con quién: "Cuando estoy muy negativo, juego y me olvido. Pero no hay mucha gente de mi edad que quiere pasarse así dos horas". También se ha aficionado al yoga y la meditación.

Su principal apoyo: Sara Colomé

Ricky no es muy propenso a compartir su vida y su día a día en las redes sociales, sino que las utiliza más para compartir fotografías de sus partidos, entrenamientos o eventos especiales. Esto hace que sea raro encontrar fotos personales suyas, por lo que su mujer, Sara Colomé, es una gran desconocida para el público.

Sara es una empresaria de Badalona, propietaria de un restaurante en la ciudad, y se mudó a Minnesota con Ricky en 2019. Pocos meses después nacería Liam Rubio, el primer hijo de la pareja. Pero Rubio lleva su relación con mucha intimidad, hasta el punto que la única foto en la que se les ve juntos es la del beso que se dieron tras ganar el Mundial de 2019.

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Ricky Rubio y Sara Colomé tras ganar el Mundial de 2019 // GTres

Su carrera deportiva

En sus 16 años como profesional Rubio ha jugado tanto en España como en los Estados Unidos. Debutó antes de cumplir los 15 en el DKV Joventut de Badalona, a los que guio hasta conseguir una Copa ULEB y una Copa del Rey. Además se hizo con los trofeos de Mejor Jugador Revelación el año de su inicio (2006-07), el de Mejor Defensor de la Liga ACB (2007-08) y tres veces el Mejor Jugador Joven de Europa por la FIBA. También debutó en la Selección Española, siendo el tercer jugador más joven en hacerlo y logrando la plata en los Juegos de Pekín 2008 y el oro en el Eurobasket de 2009.

Con todo este palmarés bajo su brazo, el Regal FC Barcelona lo fichó. Con los azulgrana siguió engrosando sus logros, al ganar la Euroliga de 2009-10 y logrando el premio Rising Star, además de ser el jugador más joven en ganar la competición continental. También llevó al Barça a ganar una Liga ACB, dos Copas del Rey y dos Supercopas. En este período logró también el oro en el Eurobasket de 2011. Todo esto compartiendo equipo con la leyenda del club Juan Carlos Navarro. Esto le llevó a ser el primer jugador nacido en los 90 en ser drafteado por la NBA, adonde dio el salto en 2011.

Su experiencia en Estados Unidos ha sido bastante más irregular. Aterrizó en los Minnesota Timberwolves, donde estuvo seis temporadas sin lograr que el equipo se clasificara para la postemporada. Tras esa etapa fue traspasado a los Utah Jazz. Su encaje en el esquema de los mormones fue perfecto, y con ellos sí llegó a probar los playoffs, aunque no superaron la primera ronda. En 2019, solo dos temporadas después, fue transferido a los Phoenix Suns. Tras una campaña excelente, ejerciendo de timonel y mentor de las jóvenes estrellas del equipo, no pudieron clasificarse para la postemporada. Una vez más, fue traspasado en un infame verano en el que pasó por tres equipos para recalar nuevamente en los Timberwolves. Ahora está nuevamente en rumores de traspaso, el último de ellos lo sitúa, atención, en Los Angeles Lakers en los que coincidiría con su compañero Marc Gasol.

Durante su periplo en la NBA Rubio no ha logrado premios ni individuales ni con sus equipos, pero sí con la selección: los bronces en los Eurobasket de 2013 y 2017, el bronce de los Juegos Olímpicos de 2016 y el oro del Mundial de China de 2019. Ahora, en Tokio, el base de El Masnou intentará liderar a España hacia el único oro que se le resiste.