• Jamón

    Miguel Ángel y su mujer regalaron un jamón al invitado más divertido de su boda

    La boda de Miguel Ángel fue una auténtica fiesta. Él y su ahora mujer asignaron el rol de capitán a un comensal de cada mesa. ¿Objetivo? Conseguir que se convirtiesen en los más animados del convite. La sorpresa llegó cuando anunciaron que el invitado que más la lise ganaría un jamón ibérico de bellota de 8 kilos. ¡No podéis hacer ni una idea de la que se lio!

  • Comida

    El trauma de una oyente con los "sesitos de cordero"

    Raquel, una oyente de Me Pones, le cuenta a Iván Infante lo mal que lo pasaba de pequeña cuando su madre quería que comiese "sesitos de cordero". "Me los metía en tortilla y yo decía: '¡Esto está asqueroso, esto resbala en la boca!'", ha dicho en directo. ¡Escucha su historia completa!

  • IA

    La inteligencia artifical no siempre acierta: "Me enfadé y la regañé"

    Ana, una oyente de Me Pones de Madrid, le cuenta a Iván Infante que la inteligencia artificial se "la lió parda". Resulta que trabaja en la universidad y quería que la IA le resumiera un texto para poder repasarlo antes de dar una ponencia. Pero cuál fue su sorpresa cuando la IA ¡le mandó un rap! "Las notas estaban en inglés y me devolvió un rap en español con un título muy creativo: 'La ecuación pendiente'. Me enfadé y la regañé", cuenta. ¡Escucha su anécdota completa!

  • Ombligo

    Que nadie le toque el ombligo: "Se me eriza la piel"

    Verónica, que celebra su cumpleaños en Me Pones, cuenta en directo que se le pone la piel de gallina cuando alguien le toca el ombligo. "Tengo el recuerdo de una amiga de limpiárselo con un algodón, y urgaba muy profundamente y de manera muy bruta. Desde entonces, no puedo. El tema del ombligo es tremendo", dice. Por el contrario, a Iván Infante le resulta incluso erótico. ¡No te pierdas su conversación!

  • Regalo

    "Un regalo de cumpleaños para mi amigo pasó a formar parte de mi armario"

    Fran, un oyente de Me Pones en Huelva, cuenta en directo que se quedó el regalo que compró para su mejor amigo de aquel entonces: "Nunca coincidíamos. El regalo estaba guardado sin envolver detrás de mi puerta. Yo ni lo había visto porque se lo encargué a mi madre para que lo comprara. Un día lo vi y era una sudadera que me gustó. Viendo que ya había pasado cerca de un mes sin darle el regalo, un día no tenía demasiada ropa limpia y me puse la sudadera. Ahora forma parte de mi armario", le cuenta a Iván Infante. ¡Escucha su anécdota completa!